No somos nada. Excepto un número, una cifra, un valor, un porcentaje, una variable, un segmento, eso es lo que somos. Eso lo explica todo. Desde luego que nadie nos quiere entretener sólo porque sí, es comprensible, pero aún así, sin el menor reparo, en cuanto dejas de ser importante, redituable como segmento, tu serie simplemente desaparece. Y aún así sería comprensible; yo no ofrecería nada que la gente haya dejado de comprar o importarle. Pero, ¿quien termina pagando los platos rotos? El televidente que busca algo de distracción, el televidente que ha encontrado alguna serie que le atrae, el televidente que encaja en el perfil de un mercado, que forma parte de un segmento y que, cuando deja de ser relevante, simplemente le quitan aquello en que ha invertido horas: su programa favorito.
Todo esto es debido a la noticia que cada vez llega con más certeza: La serie Terminator, the Sarah Connor Chronicles está cancelada. Así nada más. Todo se ha quedado a la mitad. Muchos puntos quedaron sin aclararse. ¿Y para eso nos tienen pegados a la tele cada semana? ¿Para eso se viene uno matando por llegar a ver el programa? ¿Para eso busca uno la manera de grabarlo? ¿Para eso anda uno corriendo buscando la repetición semanal? ¿Para eso deja uno de hacer tantas otras cosas? ¿Para eso deja uno tantas horas tiradas en una serie que se va a la basura con nuestro tiempo?
Hace tiempo, justo cuando estaba atando los cabos en la serie The Nine y estaba por demás envuelto...¡ZAZ! De la noche a la mañana quedó cancelada y adiós a tantas horas de atención prestada, acompañadas de una miríada de estúpidos comerciales que afortunadamente no recuerdo ninguno. Ya nada más quedan 2 series que gozan de mi preferencia: Lost y Supernatural. Espero que el segmento de mercado al cual pertenezco no deje de importar para que estas series puedan seguir vivas... ya que no todos vemos Pussycat Dolls o Gilmore Girls.
La próxima vez que anuncien con bombo y platillos una nueva serie lo pensaré dos veces para enredarme con ella; igual la dejan también a la mitad. Mejor hago otras cosas.
Por otro lado, hablando de series, me he reencontrado con mi serie favorita de hace muchos años y que hace muchos que no veía. Esta serie que ocupa uno de los primerísimos lugares en mi gusto no es otra que Early Edition. Ahora sí tengo algo más que ver... ¡Y sin estúpidos comerciales!
PD. Y mientras pienso si esa gata negra que un día apareció frente a mi puerta habría traído el periódico de mañana, dejo el link donde se pueden ver los capítulos en línea de las tres primeras temporadas.



0 comentarios:
Publicar un comentario